Biorremediación: descontaminar los suelos con la ayuda de bacterias

A través del uso de microorganismos se pueden recuperar suelos devastados, como los que están en la recta Las Salinas, en Viña del Mar, que concentraron a cuatro petroleras durante décadas.

Según un estudio elaborado por académicos e investigadores de la Región de Valparaíso, en Chile hay al menos 600 terrenos contaminados que están en estrecha relación con las comunidades y que se han transformado en un riesgo para la ciudadanía. Para enfrentar esta situación, una de las alternativas posibles es la biorremediación.
Este proceso consiste en que, a grandes rasgos, los microorganismos que están en la zona, o aquellos que se introducen en el ecosistema y que no son nocivos para la salud humana, absorben de manera biológica los hidrocarburos almacenados en el terreno.

Precisamente en un proyecto de estas características se ha trabajado desde 2015 en Las Salinas, en Viña del Mar, buscando así recuperar el terreno y poder aprovecharlo para enriquecer aún más la vida urbana de la ciudad.

Microorganismos que descontaminan

La biorremediación es una tecnología de remediación de suelos o aguas que utiliza microorganismos para cumplir su misión. Y se deben diferenciar dos tipos de procesos que se pueden llevar a cabo con esta tecnología. «En primer lugar está la bioestimulación», explica en la sección Pauta Sustentable, del programa Plaza Pauta, de Radio PAUTA, el doctor en Ciencias y experto en biorremediación, Michael Seeger. «Ahí uno básicamente activa los microorganismos que están en un ecosistema para que ellos se hagan cargo de los contaminantes, pero cuando la bioestimulación no es suficiente, también existe una tecnología que se llama bioaumentación, donde nosotros agregamos bacterias exógenas al sitio para que se hagan cargo de los contaminantes y los degraden completamente», agrega.


El sector de Viña del Mar donde se lleva a cabo este proceso era antes una zona industrial, donde se ubicaban cuatro empresas petroleras que almacenaban aceites y sus derivados. En 2000 se retiraron los estanques y estas empresas dejaron ese espacio libre, pero claramente la tierra no era la misma.

Según cuenta Seeger, con su equipo se han dedicado -entre otras cosas- a caracterizar la microbiología de la zona, es decir, a reconocer cuáles son las bacterias principales que habitan esos suelos y aguas, «para poder utilizar la capacidad de las bacterias que viven ahí para acelerarlo y poder descontaminar un sitio urbano que, como sitio contaminado, representa un riesgo. Es muy importante remediar este suelo usando procesos como biorremediación», señala el científico.

¿El proceso ya partió?


Todavía en los suelos de Las Salinas no se ha llegado a la aplicación industrial de la biorremediación, pero el proceso ya está planificado y va a estar a cargo de una empresa internacional que tiene experiencia en la materia. Además, ellos serán asesorados por el mismo comité científico que ha trabajado en este proyecto desde hace seis años.
«La idea es que con estos suelos contaminados se constituyan biopilas, que son como tortas de entre 2 y 3 metros de altura, y que en ellas se apliquen las tecnologías», explica Seeger. En primer lugar, la bioestimulación pero, de no ser suficiente, se procedería con la bioaumentación.

Fuente: Radio Pauta

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