Descubren la presencia de una familia de huemules en la Reserva de la Biósfera en Nevados de Chillán

“El viento soplaba frio desde el sur, clásico de puntos de portezuelo como el que estábamos pasando… Se comenzaba a ver en el horizonte todo el valle hermoso y los cordones montañosos hacia San Fabian, cuando mi vista se detuvo en dos cuerpos peludos, de movimientos cuidadosos y atentos, eran dos huemules en el Peumayen…”

La primera expedición a los Mallines -zona alta de la Jungla en donde se encuentran humedales alto andinos- la realizamos explorando nuevas rutas, y llegamos a un lugar que no podíamos creer: era como estar en el altiplano, en medio de la cordillera llena de paisajes surreales, nuevas vegetaciones y cuerpos de agua detenidos en el tiempo.

Instalamos un campamento base y fuimos a recorrer más lejos: fue en una de estas caminatas en donde llegamos a un filo, que pudimos divisar a una pareja de huemules en un tiempo muy corto, ya que al notar nuestra presencia dieron la vuelta al cerro.

Sin poder creer que habíamos divisado una pareja de huemules en la Jungla, bajamos a la Pajarera -zona en la cual existe conexión a internet- y compartimos nuestro hallazgo con nuesta familia, amigos y @carlos.garcesletelier de @FAO. La alegría era compartida!

Las noticias volaron rápido como el viento.

Entonces, ya en enero de 2021 fuimos nuevamente a los Mallines, esta vez con cuatro cámaras trampa para instalarlas en puntos estratégicos y poder monitorear la presencia del Huemul. En esta expedición, no logramos ver huemules, pero si encontramos fecas de la temporada pasada, lo que nos dejó nuevamente llenos de alegría y esperanza de poder encontrar registros de huemules.

En mayo, subimos nuevamente, esta vez a revisar las cámaras. Al pasar por la primera, no conseguimos poder revisar el contenido en nuestras cámaras, ya que los formatos eran diferentes. Fuimos recolectando las tarjetas, con la esperanza de poder encontrar huellas, fecas o incluso divisar un huemul. Ya íbamos en la última cámara, cuando notamos que esa tarjeta de memoria en particular podría ser insertada en un teléfono. Así lo hicimos y pudimos ver el contenido.

¡Lo primero que vimos fue el torso completo de un Huemul! No lo podíamos creer. Gritamos de felicidad, saltamos y nos abrazamos. Teníamos una sonrisa gigante dibujada en nuestras caras.

¡La expedición ya era un éxito! Revisando el material, encontramos más registros de lo que parecía ser una familia de huemules que estaba recorriendo esta zona.

Dejamos nuevamente las cámaras bien colocadas y con sus respectivas tarjetas de memoria y baterías, para revisarlas prontamente en la primavera, con expectativas positivas del contenido que habrá en ellas.

¡En la Jungla Peumayen hay huemules! Y ahora tenemos la misión de proteger su hábitat y eliminar las amenazas. Además, se hace muy necesario la instalación de más cámaras trampa, para poder aumentar el área de monitoreo y obtener registros más específicos, junto con realizar más expediciones para sostener este monitoreo en el largo plazo.

Proteger a una especie es proteger a todo el ecosistema en el cual habita: desde las flores, el agua, las aves, los zorros… Hemos aprendido a conocer al Huemul y a entender su hábitat. De alguna u otra manera, el humano ha desplazado a la fauna silvestre, al punto de llevarlos a la extinción, a veces sin siquiera saberlo.

Hoy estamos totalmente comprometidos con proteger su hábitat, y la iniciativa busca también trabajar de manera colaborativa con otros predios de esta zona, para así lograr proteger todo el Corredor Biológico Reserva de la Biósfera Nevados de Chillán – Laguna del Laja, y así devolverle su hábitat al Huemul y dejarles vivir en su tierra, de la mano con sensibilizar, educar y concientizar sobre la flora, fauna y funga del territorio. 

Puedes ver los videos de las cámaras en los siguientes links:

Primera camara

Monitoreo Camara

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