El largo listado de proyectos que avanzan y duermen en el Congreso para enfrentar el cambio climático

A lo menos 52 proyectos se tramitan en el Parlamento relacionados de alguna manera con estos tópicos, algunos muy lentamente.


Hace ya algunos años que el cambio climático es una realidad a nivel mundial y la necesidad de hacerse cargo de los efectos que provoca, tomando acciones que protejan el medioambiente y contribuyan a paliar la crisis hídrica, se instaló en el Congreso chileno hace también largo tiempo. Sin embargo, no son pocos los proyectos que avanzan con mucha más lentitud de lo que la urgencia del tema amerita. Desde el año 2001 hay 52 iniciativas que de alguna manera se relacionan con el tópico, algunos de ellos son similares, pero el único que está más cerca de ver la luz es la reforma al Código de Aguas, que es el más conocido emblemático de los que se tramitan.

Esta reforma ingresó el año 2001, es decir, ya cumplió una década en el Congreso y ahora se encuentra en su tercer trámite en la Comisión de Recursos y Desertificación de la Cámara. Esta instancia analiza y revisa los cambios que durante años realizó el Senado a la propuesta. No hay fecha aún para que se vote en la Sala, porque lo probable es que deba pasar también por una Comisión Mixta, lo que alargará aún más su recorrido.

En contraste, un Mensaje ingresado en los últimos años (2020), como es el que fija una Ley Marco de Cambio Climático ha avanzado con una celeridad inusitada, en comparación con la mayoría. Ingresado por el Senado en su primer trámite, ya pasó por la Comisión de Medio Ambiente y se encuentra en la de Hacienda.

Otro Mensaje que ingresó al Senado, el 29 de junio de este año, es el que crea la Subsecretaría de Recursos Hídricos en el Ministerio de Obras Públicas y una nueva institucionalidad nacional de recursos hídricos y modifica una serie de cuerpos legales. Por ahora se encuentra siendo tramitado en la Comisión de Obras Públicas, luego deberá pasar a la Especial de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, para terminar siendo revisado por la de Hacienda.

Los restantes 49 proyectos de ley están agrupados o iniciaron su tramitación en las comisiones de Medioambiente (27), Constitución (10), Minería (3), Especial de Recursos Hídricos y Desertificación (3), Recursos Hídricos y Desertificación (7) y Relaciones Exteriores (2), respectivamente, ya sea en la Cámara o en el Senado.

Entre otros temas relacionados al medioambiente y al cambio climático, está el relativo al uso del agua que ha venido tomando especial relevancia con el paso de los años y así lo reflejan una serie de proyectos que se tramitan en el Congreso. Aunque es muy posible que la mayoría de ellos pase a mejor vida, dependiendo de las resoluciones que se tomen en la Convención Constitucional a este respecto.

Modificaciones a la Ley de Bases del Medio Ambiente
La Comisión de Medio Ambiente es la que concentra, como se ve, el mayor número de iniciativas, por ser la instancia con mayor cercanía al tema, por lo que allí inician su tramitación todas las propuestas relativas a modificaciones a la Ley 19.300 sobre Bases Generales de Medio Ambiente y casi todos los proyectos relacionados de algún modo con esta materia, aun cuando inicien su tramitación en otras comisiones, son revisados por esta. Entre las iniciativas que iniciaron su recorrido por el Congreso, además de la reforma al Código de Aguas, está en tramitación la propuesta más antigua relacionada con este ámbito, que data del año 2007.

La moción somete los proyectos de desarrollo o explotación agrícola intensiva en suelos de aptitud preferentemente forestal al Sistema de Impacto Ambiental. Es una moción de diputados de la DC y tras pasar a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara no ha tenido ningún otro movimiento en más de una década. Otros de los más antiguos, ingresados entre 2007 y 2008 e igualmente rezagados, son el que somete al Sistema de Impacto Ambiental los proyectos de desarrollo o explotación agrícola intensiva en suelos de aptitud preferentemente forestal y el que elimina el seguro y las autorizaciones provisorias ambientales. No tienen movimiento desde mayo de 2008.

Desde 2010 está esperando a iniciar su tramitación en la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara la moción parlamentaria que amplía las localizaciones de proyectos que requieren estudio ambiental y desde el 2011 también duerme en esa instancia una moción que obliga a someter los proyectos de exploración y explotación de energía geotérmica al sistema de evaluación de impacto ambiental.

En el año 2012 ingresaron al Congreso una serie de iniciativas como la que establece que los proyectos relacionados con piscicultura o acuicultura deben acreditar estudio de impacto ambiental; la que modifica la Ley sobre Bases Generales de Medio Ambiente y otro que modifica la misma normativa en relación a la declaración de impacto ambiental. Esta última, que ingresó por la Cámara, logró llegar más lejos, pues se encuentra en segundo trámite alojada en la Comisión de Medio Ambiente del Senado. Y hay varios de este tipo o similares que se encuentran en lenta tramitación.

En 2014 ingresó a la Cámara la moción que declara zonas excluidas de la posibilidad de desarrollar actividades o proyectos susceptibles de causar impacto ambiental y sigue estancada en la Comisión de Medio Ambiente.

Entre los más recientes que han llegado a la Comisión de Medio Ambiente, ambos ingresados este año, está el que regula la construcción, instalación y operación, su impacto ambiental y la fiscalización de complejos de aerogeneradores de energía eléctrica; y, el que obliga a las instituciones financieras a informar sobre el impacto ambiental de sus inversiones. Este último está en la Comisión de Medio Ambiente del Senado. También está el que incorpora en la Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente el criterio de cambio climático y la participación ciudadana en el procedimiento de evaluación e impacto ambiental, que ingresó en 2018 a la Cámara y no ha tenido movimiento en la Comisión de Medio Ambiente.

También destaca un Mensaje ingresado en 2019 y que modifica la institucionalidad ambiental y en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Y el proyecto ingresado en 2019, que busca reemplazar la denominación de Ministerio de Medio Ambiente por el de Medio Ambiente y Cambio Climático, moción que tras ser destinada a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara no ha tenido ningún movimiento. Y en 2020 ingresó una moción que incorpora entre las atribuciones exclusivas del Congreso, la de pronunciarse sobre los compromisos internacionales de Chile en materia de cambio climático y que tras pasar a la Comisión de Constitución no ha iniciado la tramitación.

Iniciativas relativas a la protección del agua
Una moción en relación con el uso del agua ingresó a la Cámara en el año 2012 y fue enviada a la Comisión de Constitución de esa corporación, se trata de la que consagra el derecho al agua como un derecho humano, pero sigue esperando en esa instancia a iniciar la tramitación. Similares a este proyecto hay varios, como el que descansa desde 2016 en la misma instancia, pese a haber ingresado en 2014 y que consagra el dominio público de las aguas y establece el estado de catástrofe ambiental por escasez hídrica.

Hace sólo unos meses, en junio de este año, ingresó al Congreso un proyecto que aumenta las penas del delito de usurpación de aguas y modifica la Ley 19.300, que también está alojado en la Comisión de Constitución sin iniciar su tramitación. Poco antes, en enero, ingresó el proyecto que tipifica como delito el desvío, contaminación, usurpación u ocupación ilegal y cualquier modo ilegítimo de afectación de las aguas que y que es uno de los pocos que ha sorteado el primer trámite y se encuentra en la Comisión Especial de Recursos Hídricos del Senado.

Mientras que en marzo de 2020 ingresó a la Cámara el proyecto que amplía el plazo de vigencia y posibilita la prórroga de los decretos que declaran zonas de escasez hídrica, modificando el Código de Aguas. Fue aprobado en la Cámara y desde agosto de ese año se encuentra esperando continuar su tramitación en la Comisión Especial sobre Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, pese a que es uno de los que ha avanzado con bastante rapidez. En contraste, otro que ingresó antes, en enero de ese mismo año, y que también modifica el Código de Aguas para limitar el otorgamiento de derechos de aguas en regiones en que existan comunas afectadas a decreto de escasez hídrica fue pasado en marzo de 2020 a la Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, sigue a la espera de ser tramitado.

En 2020 también ingresó a la Cámara y se encuentra en la Comisión de Constitución la reforma constitucional que define la función social de la propiedad de los derechos de aprovechamiento de aguas y establece normas de adaptación al cambio climático, sin avance alguno. Antes, en 2019, llegó a la comisión el proyecto que impone al Estado el deber de fomentar el desarrollo de empresas de menor tamaño que, a través de sus procesos productivos, promuevan la protección del medioambiente, que aún no inicia su tramitación.

En octubre de 2019, sólo días antes del estallido social, ingresaba al Congreso la reforma constitucional que suprime el texto referido a la propiedad sobre las aguas y consagra el derecho humano al agua, que sigue alojado en la Comisión de Constitución de la Cámara sin ningún movimiento. Y el 2 de octubre ingresó la reforma constitucional que declara a las aguas como bien nacional de uso público y garantiza el derecho al agua, que ha seguido el mismo camino de la moción que lo siguió.

También en 2019, ingresó al Senado el proyecto que regula el uso sustentable de las aguas subterráneas, el mismo día que entró a la Cámara Alta -6 de noviembre- fue remitido a la Comisión Especial de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, donde duerme el sueño de los justos. En contraste, en enero de 2020 llegó al Senado la moción que establece normas de eficiencia hídrica y adaptación al cambio climático y que tras pasar por la misma comisión y ser aprobado en general se ha ido prorrogando consecutivamente el plazo, para presentar indicaciones, que vence el 28 de octubre de este año.

En el año 2018 llega a la cámara el proyecto modifica el Código de Aguas en materia de singularización de los derechos de aprovechamiento en los actos o contratos y del traslado de su ejercicio y también espera a comenzar su tramitación en la Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, a donde fue enviado sólo a días de ingresar; similar destino siguió la iniciativa que modifica el Código de Aguas en materia de gestión integrada de las cuencas u hoyas hidrográficas y de corporaciones gestoras bajo el modelo de Federaciones de Juntas de Vigilancia, que ingresó a la Cámara en octubre de el mismo año.

El siguiente año y modificando el mismo código, ingresa a la Cámara el proyecto que establece un área de protección en beneficio de los titulares de derechos de aprovechamiento de aguas subterráneas. Desde su ingreso en octubre avanzó con cierta celeridad, hasta que en mayo de 2020 se quedó estancado en la Comisión de Agricultura.

En el año 2016 ingresó la iniciativa que modifica el Código de Aguas en materia de exigencias para las obras de aprovechamiento de aguas subterráneas y monto de las multas aplicables, que tras ser remitido a la Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía al día siguiente de haber ingresado, nunca más se supo de él.

Mientras tanto, por allá por el 2015, ingresaba a la Cámara el proyecto que modifica el Código Minero en materia de uso de aguas en faenas mineras que en un lento avance durante dos años, en 2017 se quedó enredado en la Comisión de Constitución sin más movimiento. Y poco después, en 2018, ingresó un proyecto muy similar, que se refiere al «aprovechamiento» de aguas en faenas mineras, que tras ser remitido a la Comisión de Minería no ha tenido tramitación.

Protección de glaciares
Ese mismo año ingresó a la ya citada comisión un proyecto sobre protección y preservación de glaciares que, después de varias etapas de tramitación, se alojó en la Comisión de Hacienda de la corporación y desde el año 2016 no registra más avance. Dos años más tarde, en 2018, ingresó a la misma comisión en la Cámara el proyecto que impide la constitución de derechos de aprovechamiento de aguas sobre los glaciares, que tras ser aprobado en general en la Sala no ha tenido más movimiento.

Mientras que con mucha más celeridad, en comparación, ha avanzado la moción sobre protección de glaciares que ingresó al Senado en 2018 y que actualmente se tramita en la Comisión de Medio Ambiente de esa corporación, en primer trámite. Ese mismo año ingresó a la Cámara el proyecto que modifica el Código de Aguas para impedir la constitución de derechos de aprovechamiento de aguas sobre los glaciares y ya fue aprobado en general por la Sala.

Propuestas sobre desaladoras
En 2015 ya tomaba fuerza el tema de la escasez de agua e ingresa el primer proyecto que faculta al Estado para la creación de plantas desalinizadoras, que tras ser aprobado por la Cámara pasa al Senado, donde se encuentra alojado desde 2018 en la Comisión Especial de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía.

Mientras que el 2020 ingresa al Senado el proyecto que modifica la Ley 19.300 para incluir las desaladoras en la tipología de actividades sometidas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y norma sus requisitos; sin embargo, tras se remita a la Comisión de Minería no ha tenido más movimientos.

Fuente: Diario Financiero

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