Reserva de vida y agua: comunidades buscan proteger valor ecológico y social del río Puelo

En medio de la crisis climática se ha vuelto más importante que nunca la protección de la biodiversidad, especialmente de los recursos hídricos del país, que a pesar de ser invaluables siguen expuestos a daños y vulneraciones por parte de la industria.

El 2019 la comunidad de Puelo y Cochamó, preocupada por la protección de su entorno natural, envió una carta al presidente Sebastián Piñera solicitando que el río Puelo fuese declarado reserva de agua. Entonces fueron 39 las organizaciones firmantes de la petición, que 2 años después sigue sin ninguna respuesta.

Pero mientras para el Gobierno pareciera que la protección de recursos naturales no es un tema de esencial interés, para la comunidad ocurre lo contrario: la protección del río Puelo sigue siendo una de sus principales preocupaciones.

Por ello es que se ha iniciado una campaña para sumar apoyos a la solicitud, recolectando nuevas firmas, las que se están reuniendo a través de internet.

Y es que al igual que muchas otras zonas del país, el río Puelo se ha visto afectado por la otorgación de derechos de aprovechamiento de agua, estos muchas veces sin siquiera ir en favor de los habitantes de la zona, quedando en mano de privados y sin políticas sostenibles respecto de la cuenca del río, en el marco de una grave crisis hídrica como la que hoy se enfrenta.

“La campaña Puelo Reserva de Agua surge de la necesidad de las comunidades vecinas del río Puelo de proteger el recurso hídrico para ellos y las futuras generaciones”, explica Andrés Diez, director ejecutivo de Puelo Patagonia, organización desde donde se ha gestado la campaña.

Además, sobre el proceso que los ha llevado a esta solicitud, complementa: “como estaban todos los derechos tomados del río Puelo, no había lugar para una reserva de caudal. Nosotros conseguimos que un empresario, apelando a su sensatez al decirle que el río Puelo es un patrimonio de todos los chilenos y particularmente de los habitantes de la Cuenca, donara derechos de agua con este fin. Fue un hecho único sin precedentes en Chile el 2019”.

Según señala Diez, “no tenemos en Chile ninguna ley que permita proteger ríos per se. La figura de la reserva de agua, y eso es super importante que se sepa, es apelar al último recurso legal posible para proteger el río Puelo, en el sentido que en Chile si los ríos no están dentro de un parque o una reserva nacional, no hay ninguna otra categoría de conservación, quedan expuestos a estos negocios de especuladores o cualquier otro tipo de proyectos. Entonces, el agua es vista básicamente como un saco de arena, no como una fuente de vida”.

En tanto, sobre la viabilidad de este proceso, y que finalmente el presidente de la República llegue a establecer como reserva de agua el río Puelo, Andrés Diez comenta que tarde o temprano esperan avanzar en esto, ya sea con el actual gobierno u otro.

“Tenemos toda la esperanza de que vamos a lograr este objetivo de alguna u otra manera, ya sea en este período o en el siguiente. Acá tenemos una comunidad muy empoderada con la protección de sus aguas, su río, su tierra y los ecosistemas, por lo tanto, sino es ahora será en un futuro”, asevera.

Quienes quieran apoyar esta solicitud pueden hacerlo a través de pueloreservadeagua.cl 

Proteger mucho más que el agua

Actualmente es a través del Código de Aguas que se permite que el Presidente haga la declaratoria como caudal de reserva, mediante un decreto presidencial, a algún río que considere de atributos excepcionales e interés nacional.

Con una decisión de este tipo por parte del Mandatario, el caudal del Puelo quedaría reservado para el uso de sus comunidades aledañas y se protegería así su valor medioambiental, ya que la categoría de reserva de agua limita el otorgamiento de derechos de aprovechamiento de aguas, protegiéndolo, por ejemplo, de proyectos extractivos o depredadores del medio ambiente.

“En el caso del Puelo cumple sobradamente con las características para ser reserva por varias razones. Una de ellas es que es un río que corre libre de cordillera a mar, por lo tanto su aporte en material orgánico es muy significativo, porque la vida marina depende de éste. La capacidad de los ecosistemas para retener carbono – que también es muy significativa – depende de los ríos, y en el caso del Puelo lo es precisamente por este aporte de sedimento, pero también porque es el sustento del bosque templado lluvioso que lo circunda. En última instancia, también es muy significativo en términos de aporte a la contención del cambio climático”, explica Macarena Soler, abogada y directora de Puelo Patagonia.

Además, la fundadora de Geute Conservación Sur precisa que otras características que destacan en el río Puelo es que alberga especies en extinción, como el huemul y el alerce andino en sus alrededores. Se suman otras especies vulnerables como la vizcacha patagónica, el cóndor, el puma, la ranita de Darwin, y especies arbóreas como el ciprés de la cordillera.

Por otra parte, Macarena Soler se refirió a la zona de protección mediante reserva de agua que se puede generar y manifiesta que “de los derechos de agua que están solicitados el Presidente puede declarar una porción de la solicitud pendiente de otorgamiento a reserva, y es él quien puede decidir cuánto. Evidentemente que a nosotros nos gustaría que sean el 99,9 por ciento de cada solicitud de agua pendiente, porque eso determina en mejor medida la protección de la cuenca respecto de esos usos industriales. Nosotros no estamos solicitando una reserva que afecte usos tradicionales, sino los mega usos hidroeléctricos o usos no consultivos dentro de la cuenca”.

Asimismo, aclara que esta protección busca proteger y fomentar precisamente los usos tradicionales. “La cuenca del Puelo conserva muestras de cultura gaucho campesina, que es una cultura sostenible. Tiene presencia de uso ganadero de baja escala y presencia de producción orgánica también de baja escala, por lo tanto nos interesa mantenerla siempre en condiciones de sostenibilidad (…) Lo que no debiese suceder en el Puelo son los usos industriales porque atentan contra esas mismas culturas y atenta, además, contra las propias condiciones de sostenibilidad. Una reserva de caudales permitiría prevenir el uso de, por ejemplo, el agua con fines hidroeléctricos industriales”, asegura la abogada.

Cambiar el rumbo

La protección del agua en Chile es un tema fundamental hoy en el país, su privatización y la necesidad de entender el recurso como un bien público, e incluso un derecho humano se ha instalado con fuerza en el debate.

Y es que a pesar del valor invaluable de los ríos y otros ecosistemas hídricos, especialmente en un contexto de cambio climático, no existe legislación de protección de ríos, mientras que la de glaciares sigue en análisis legislativo, y la de humedales si bien existe, se cumple con dificultad.

“Los ríos no están protegidos en Chile como tales, entonces cualquier iniciativa que esté orientada a proteger al menos uno es valiosa en este contexto de desprotección”, afirma Fernanda Salinas, doctora en ecología.

Además, la académica de sustentabilidad en la Universidad de Chile explica que los ríos, de mar a cordillera, se ven constantemente afectados por diversas medidas perjudiciales para el recurso hídrico, entre ellas la destrucción de glaciares de valle y de roca en la cordillera, así como también de los acuíferos, especialmente por la industria minera.

Se agrega además la contaminación que se ejerce sobre las aguas, las inundaciones por construcción de represas para hidroeléctricas, o la construcción de embalses, afectando la dinámica que tienen los ríos.  A todo ello se suman los ya conocidos sobreotorgamientos de derechos de agua.

“Es muy complejo el ciclo del agua y todas las afectaciones a las que están sujetos y hay otra cosa que en Chile ocurre gravemente, que es la destrucción de los valles mismos, de las riberas de los ríos para extraer arena, que se ve a lo largo de todo el país, torres de extracción de áridos y eso altera todo el ecosistema que permite el ciclo hidrológico. Entonces, proteger un ecosistema como el río Puelo, que está en una condición muy cercana a una condición prístina, en un contexto donde tenemos la sequía ya azotando toda la zona centro y sur de Chile, es realmente velar por el presente y futuro. Es muy necesario y ojalá se pudiera hacer para todos los ríos del país”, indica Salinas, quien también es directora de Fundación Ecosur.

Ante tal escenario, es que la doctora en Ecología señala que es esencial enmendar el rumbo, y dar paso a nuevas estrategias en las que lo primero sea la protección del medio ambiente.

“Todos los ríos debieran ser protegidos por ser tales y lo que se debería iniciar es un proceso de restauración ecológica en las cuencas de cada uno de los ríos del país para realmente proteger y colaborar en la reversión de esta situación de crisis. Y debería ser el Ministerio de Medio Ambiente, porque actualmente vemos que es el Ministerio de Obras Públicas el encargado de distribuir y regular todo lo que tiene que ver con materias hídricas en el territorio, y su orientación es principalmente productiva y no tiene ninguna base ecológica ni ecosistémica”, explicó.

“Vemos muchas obras de cemento, obras grises, gigantes. En el norte, por ejemplo, están construyendo una obra enorme en uno de los valles, un embalse gigante, es enorme y uno dice no puedo creer que esto tan gigante esté en un valle en pleno desierto (Embalse Chironta). Entonces la orientación que se ha llevado últimamente desde la esfera política y de quienes administran el país no ha ido en una dirección correcta y, por lo mismo, es importante relevar las circunstancias actuales de riesgo y proteger y restaurar los ríos, como todos los cursos de agua”.

En el marco del proceso constituyente que vive Chile, varios y varias convencionales se han manifestado disponibles a evaluar nuevos modelos de desarrollo en la nueva constitución, así como también asegurar sustentabilidad, protección del medio ambiente y algunos incluso han manifestado querer avanzar en los derechos de la naturaleza, por lo que es a través de este debate podrían surgir esperanzas respecto de proteger y restaurar los ecosistemas nacionales.

Fuente: Diario Uchile

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