Empresa chilena elabora sustitutos del plástico y papel convencional con la capacidad de biodegradarse en tiempo récord

Por medio de una resina que entrega biobasabilidad y características renovables, productos rígidos, empaques y embalajes pueden perder su masa en el ambiente en un periodo de 16 a 20 meses. Actualmente está certificado por instituciones nacionales y extranjeras, permitiendo su presencia en mercados internacionales como Perú, México, Colombia y Estados Unidos.

Reducir procesos que toman cerca de 400 años en no más de dos, a la vez que el medio ambiente obtiene beneficios de las propiedades naturales de sus productos. Eso permiten los bioplásticos de BioElements, empresa que revoluciona el mercado de los embalajes, con alternativas 100% biodegradables en todo tipo de ambientes, temperaturas y condiciones.

Su propósito es transformar patrones contaminantes en soluciones amigables para el ecosistema, junto con germinar innovación en industrias y sectores tradicionales que no suelen incorporarla en sus procedimientos. Por medio de altos estándares de calidad y cumplimiento de normativas internacionales, junto con orientación y ajustes a los requerimientos específicos del mercado, la startup busca responder de manera oportuna a las necesidades de los usuarios y a los desafíos medioambientales de nuestro tiempo.

Desde 2014 que la empresa investiga y desarrolla productos rígidos que, luego de primeros usos, pueden adquirir facultades naturales y perder su masa en el medio, exista o no la presencia de oxígeno, el principal factor que impide este transcurso. Todo esto es posible gracias a una resina elaborada en su laboratorio, llamada “BioE-8”, con la que confeccionan bolsas, films, empaques, cubiertos y vasos, entre otros, que se descomponen y evitan su acumulación en basurales, vertederos, zonas fluviales, rurales y urbanas.

“Nuestros productos pueden incluso biodegradarse en seis meses si se encuentran en condiciones favorables como una planta de compostaje industrial. Sin embargo, como éstas no existen en Chile ni en Latinoamérica, es común que este tipo de materiales terminen desechados junto a otros residuos que no cuentan con estas facultades. Es para estos casos que nuestros productos logran biodegradarse en periodos de 16 a 20 meses, en todo tipo de condiciones, acelerando procesos que al plástico convencional le tomarían centenares de años y que no aseguran su completa efectividad en el tiempo”, dice Ignacio Parada, CEO de BioElements.

La incorporación de estos bioplásticos al ciclo natural también aportan como materia prima a la tierra, gracias a su sustancialidad biobasada y renovable.

“Hay muchos materiales que también se biodegradan, como por ejemplo los papeles y cartones, que al mismo tiempo dañan al medio ambiente si provienen de procesos de reciclaje mecánico, pues adquieren elementos nocivos que incluso ralentizan este proceso por los plastificantes que se incorporan. Por lo tanto, no solo importa que tengan origen o propiedades naturales, sino que también sean ecológicamente amigables y que mitiguen contraefectos que pueden terminar siendo peores que el mal a solucionar”, agrega Parada.

La biodegradación y el cuidado al medio ambiente que brindan los productos de BioElements están actualmente certificados por destacadas instituciones nacionales y extranjeras. En Chile, por la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Católica (Dictuc), el centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales de la Universidad de Chile (Idiem) y por la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUCV). En el exterior, por TUV Austria, Vincotte (Bélgica), la UNAM (México) y la Universidad Agraria La Molina (Perú). Garantías que permiten su expansión a mercados internacionales y que hoy posibilitan su presencia en Perú, Colombia, México y Estados Unidos, con la intención de abrir dos nuevas plazas a fines de este año.

“Invertimos cerca del 8% de nuestra facturación en investigación y desarrollo, pues no solo queremos desarrollar nuevos materiales en sí, sino también un esquema de certificación con universidades y laboratorios importantes que nos permitan pensar en cinco a 10 años más, debido a las nuevas necesidades que pueden ir apareciendo desde el mercado. Recordemos que hoy existen problemas graves en términos de empaques y embalajes, porque muchas veces los que utilizamos son contaminantes y no apoyan de manera eficiente a la economía circular. Por ende, uno de nuestros sueños es fomentar paradigmas sustentables y empujar la llegada de nuevos actores y propuestas que logren alternativas ecológicas dentro de lo establecido”, manifiesta el ejecutivo.

La oferta de sustitutos al plástico, al papel y cartón convencional, e incluso a materiales reciclados y reciclables, cha sido reconocida con premios y distinciones. En 2017 obtuvo el primer lugar de Babson Rocket Pitch Chile, al ser un emprendimiento resolutor de un problema de alcance global, y el año pasado fue parte de las 39 empresas ganadoras de la última versión de GoGoblal, organizado por Corfo y ProChile, junto con ser finalista de los premios CCU Innpacta.

Actualmente, BioElements está certificada como Empresa B y desde febrero de este año pertenece a la Red de Emprendedores de Endeavor.

“Apoyamos a todo tipo de negocios, desde los más pequeños hasta grandes corporaciones que ven la necesidad de contar con empaques y embalajes sustentables, dado los grandes volúmenes que manejan. Hoy nuestra misión no es solamente aportar en temas del retail o comercio electrónico, sino también de llevar todas nuestras ideas hacia apuestas de mayor complejidad, como podrían ser los empaques de tallarines, los envoltorios de latas de cervezas y bebidas, los elementos que estén en contacto con alimentos preparados, etc. Nuestros materiales tienen un gran potencial de soluciones y trabajamos día a día para divulgarlos”, finaliza Ignacio Parada.

Fuente: El Mostrador

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